Parte de mi profesión involucra el análisis de proyectos inmobiliarios, cuando se publicó el inicio de la edificación de aquel  edificio llamado La estrella del Sur muchos me consultaron si era conveniente invertir en esos ladrillos, a lo que respondí con  un NO rotundo.

Con el diario del lunes cualquiera puede opinar, sin embargo no es el caso, lo sucedido era predecible, son pocos los casos en que las obras faraónicas son terminadas a tiempo y dependen de la estabilidad de la economía local, aún cuando fuesen terminadas no significa que pueda valer lo que se ha invertido, porque si observamos y el promedio de la clase (obrera-trabajadora) que habita sería muy difícil vender las unidades, entonces ya tenemos dos problemas, zona  donde habita un público que no es compatible con el proyecto.

Quizá los desarrolladores también olvidaron la famosa pirámide de Maslow, donde se representan las necesidades del individuo, mi pensamiento es que las personas que pretenden habitar en la zona, no está pensando en los amenities, quiere cubrir una necesidad básica, todo el resto viene después, si quiere ir al GYM va a uno comercial.

Estoy seguro que un proyecto menos pretensioso, de torre simple y unidades funcionales actuales hubiese sido mucho más viable, acorde a al público que quiere vivir en la zona o para aquellos que pretende comprar en pozo su primera vivienda, ni mencionar al inversor que vería con buenos ojos una alta demanda de unidades.

Que significa todo esto, que el resultado del resultado del remate era predecible.

Continuará.